microguerrilla, deliciosa vuelta al cole

A falta de abrazaros uno a uno en esta vuelta a la faena tras el verano, me permito traeros algunos ejemplos de microguerrilla o, mas concretamente, acciones de marketing de guerrilla muy pequeñas y muy enfocadas a la interacción one to one y que solo cobran sentido con la difusión adecuada.

Septiembre es un mes de “reemprender” la marcha tras el parón estival así que, que mejor manera que empezar con una amplia sonrisa con estos dos buenos ejemplos de microguerrilla, un tipo de marketing “muy pequeñito” pero que está destinado a llegarnos y convertirse en un delicioso contenido viralizable.

El primer caso es una auténtica maravilla, se llama “Have a berry good day” y es parte de una campaña mas global de la empresa británica The Berry Company, especializada en derivados de bayas como frambuesas y arándanos sobre todo tés y zumos.

La idea parte de un estudio que marca las 08:12 como la hora en la que un inglés determina como le va a ir el día, es decir, su humor a esa hora determinará en gran medida su humor durante el resto del día. Por ello esta firma ubicó a un peculiar personaje que se dedicaba a transmitir buen rollo a los viandantes como medio para alegrarles el día.

Realmente no aporta nada excesivamente innovador, es una mezcla de cosas que ya hizo Coca-Cola, Free-Hugs y demás en el pasado pero lo simpático del tema es que aglutina las mejores y, además, dentro de una campaña mas ambiciosa en la que puedes nominar a gente para recibir ese “berry good day” a través de la web de la marca.

La segunda campaña de  microguerrilla es una auténtica pasada, se trata de la acción realizada por los chicos de FCB para Hansaplast, el conocido fabricante de tiritas, para potenciar el juego activo de los niños y convirtiendo en positivo uno de sus principales inconvenientes: las heridas.

 microguerrilla Hansaplast: turning tears into smiles

microguerrilla Hansaplast: turning tears into smiles

Está claro que los niños que juegan en los parques, trepan árboles y corren son mas propensos a caídas y heridas. Por ello Hansaplast ubicó a una conocida micropintora (artista en miniaturas) en un conocido parque de juegos y dedicó su arte a convertir las lágrimas de los niños que se habían hecho daño en increíbles microacuarelas que contaban historias sorprendentes sobre el cómo había sucedido:

Una de las mas maravillosas campañas que puedes encontrar por lo delicioso de la interacción y lo positivo del mensaje.

Bueno, pues espero que os hayan “llegado” estas joyas y que empecéis el curso con el mejor pie. Nos leemos!

Lo bueno se comparte...Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *